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Efemérides

Un soñador para un pueblo

Teatro Español de Madrid, 18.12.1958
Un soñador para un pueblo
En diciembre de 1958, Carlos Lemos encarnó el personaje de Esquilache en Un soñador para un pueblo de Antonio Buero Vallejo

Antonio Buero Vallejo regresaba al lugar donde nueve años antes había debutado como autor, con Historia de una escalera: el Teatro Español de Madrid. Aquel joven desconocido de 1949 era ya, en aquel diciembre lluvioso de 1958, un autor consagrado por el éxito. Había estrenado en esos años En la ardiente oscuridad, La tejedora de sueños, La señal que se espera, Casi un cuento de hadas, Madrugada, Irene o el tesoro, Hoy es fiesta y Las cartas boca abajo.

 

A Un soñador para un pueblo seguirían dos de sus mayores éxitos, también ubicados en un tiempo pasado: Las meninas y El concierto de San Ovidio, Buero había encontrado un modo de hablar del presente en ese teatro histórico. Volvería a este recurso con obras como El sueño de la razón y La detonación. En Un soñador para un pueblo hay muchas frases que el público de 1958 recibe de un modo especial: “Nuestro país olvida siempre los favores: solo recuerda los odios.”, “El que no quiera cambiar con los cambios del país se quedará solo”… o la célebre “los españoles son como niños…” que se atribuye a Carlos III y podemos leer en Beaumarchais referida a los franceses. También hay un eco de uno de los autores clave en el acervo de Buero: el Ibsen de El enemigo del pueblo. Buero tomaba la historia de los hechos conocidos como el motín de Esquilache, en el que los disturbios producidos en Madrid, como protesta a las medidas dictadas por el ministro italiano de Carlos III, acabaron con este político y, en cierto modo, con un proyecto de España ilustrada, dando paso a “tiempos de oscuridad”.

 

Fue el 18 de diciembre de 1958. Dirigía José Tamayo. Carlos Lemos era el marqués de Esquilache. Sería Velázquez en Las Meninas, poco después, también a las órdenes de Tamayo. Esta coincidencia de autor, director y protagonista nos ilustra con claridad sobre la sensación de estos tres artistas acerca del resultado de Un soñador para un pueblo. En aquel estreno de 1958  estuvieron rodeados por un equipo extraordinario: Tamayo, que contaba con José Osuna como ayudante de dirección, encargó la escenografía y los figurines a Emilio Burgos. En el reparto, Miguel Ángel, Pilar Bienert, Milagros Leal, Asunción Sancho, Fernando Guillén, Pascual Martín, Avelino Cánovas, José L. Alvar, Manuel Ceinos, Miguel Palenzuela, José Sancho Sterling, Ana María Noé, José Guijarro, Luis Peña, Francisco A. Gómez, Anastasio Campoy, José María Ramonet, Vicente S. Roca, José Luis Sanjuán, Francisco Carrasco, José Bruguera, Lolita Salazar, Javier Loyola, Antonio Albert y Antonio Díaz.

Las crónicas cuentan que aquella noche del estreno la obra fue ovacionada no sólo al final sino durante la representación. Entre otros momentos, un emocionante mutis de Asunción Sancho, que encarnó el personaje de Fernandita.

 

Adolfo Prego habla de la maestría de Buero y de “una verdadera hazaña que se inscribirá entre las más honrosas y arriesgadas de cuantas ha llevado a término este dramaturgo.” Tamayo, según Prego, consigue también “uno de sus mejores trabajos.”

 

Un soñador para un pueblo fue llevada al cine por Josefina Molina en 1989, con un título diferente: Esquilache. Algo extraordinario en un autor cuya obra solo ha sido llevada al cine tres veces. En esta película, cuyo guión llevó la firma de la propia Molina, Joaquín Oristrell y el José Sámano, Fernando Fernán-Gómez encarnaba al ilustrado italiano. Adolfo Marsillach, que interpretó el papel del rey Carlos III, recibió un premio Goya por su trabajo, al igual que Javier Artiñano por la dirección artística. La película recibió once nominaciones para estos premios y sus frecuentes pases por televisión han compensado el hecho de que, desde su estreno, no se conocen producciones profesionales de esta obra. Su amplio reparto y la ambientación de época no hacen fácil su producción.

 

En forma de lectura dramatizada, fue llevaba al escenario del Teatro María Guerrero de Madrid el 2 de octubre de 2017. Producida por el Centro Dramático Nacional, esta lectura fue dirigida por Ernesto Caballero, quien contó con un espacio escénico diseñado por Juan Sebastián Domínguez y con Luis Miguel Cobo para darle a la lectura un espacio sonoro.  Fueron sus intérpretes José Luis Alcobendas, Juan Calot, Bruno Ciordia, Adolfo Fernández, Carmen Gutiérrez, Ione Irazábal, Mara López, Jorge Machín, Daniel Muriel, Paco Ochoa, Juan Carlos Talavera y Pepa Zaragoza. El video de esta obra puede consultarse en nuestros fondos, del mismo modo que se puede acceder a distintas ediciones de la obra en nuestra Biblioteca.