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Extracto de la noticia publicada en ABC , el 19.6.2019.
El Lliure convierte el drama de James Rhodes en obra de teatro

Escena de 'Instrumental' (Foto: Ros Ribas / web Teatre Lliure)

El Lliure convierte el drama de James Rhodes en obra de teatro

El director Iván Morales y del actor Quim Àvila llevan a escena «Instrumental»

Los abusos sexuales que sufrió el pianista británico James Rhodes durante su infancia y con los que años más tarde armaría el estremecedor libro «Instrumental: Una memoria de locura, medicación y música» se convierten en obra de teatro de la mano del director Iván Morales y el actor Quim Àvila. El monólogo, que se podrá ver en el Teatre Lliure de Barcelona del 19 al 30 de junio, es a la vez una denuncia de la pederastia y un canto de esperanza ante el poder sanador de la música. «Hemos huido del melodrama, pero el tema es muy duro», explicó ayer Morales, director y autor de la adaptación del libro, que el año que viene contará con una versión cinematográfica protagonizada por Andrew Garfield.

En el libro, Rhodes relata los abusos sexuales que sufrió a los seis años por parte de uno de sus profesores, su paso por hospitales psiquiátricos y sus múltiples adicciones e intentos de suicidio y explica también cómo la música de Bach le salvó la vida. «La pederastia es un tema que está muy cerca de todos nosotros y hay que romper el tabú que ha habido hasta ahora sobre este doloroso asunto», apuntó Morales, para quien «la sociedad no solo parece estar más preparada que nunca para afrontarlo, sino que, de hecho, lo pide».

(…) Además de las pederastia, otro tema central de la obra es «la enfermedad mental, que es algo que se puede explicar verbalmente, pero también físicamente», según Morales. De ahí la importancia del movimiento y la coreografía escénica.

La escenografía de «Instrumental» es un espacio diáfano en el que hay un tocadiscos, varios discos, un equipo de sonido, un sampler, un micrófono y muchos cables. El propio actor manipula las luces y el sonido sobre este escenario, que busca «la verdad escénica» y huye «del artificio», con la intención de que el espectador tenga «una experiencia vivencial». La música, omnipresente en la vida y la obra de Rhodes, sigue los pasos de la «Chacona» de Bach, composición para la que el músico Jordi Busquets ha compuesto una versión electrónica interpretada con una Game Boy. (…)

(Juan Carlos Delgado. Barcelona)