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Extracto de la noticia publicada en ABC , el 21.8.2017.
Nati Mistral. Un huracán castizo

Foto: Gyenes (Archivo CDT)

Nati Mistral. Un huracán castizo

La actriz y cantante ha fallecido en Madrid, la ciudad en la que nació hace 88 años

[...] Deja detrás una actividad de más de siete décadas sobre el escenario, con una fecunda carrera como cantante y como actriz marcada por su estilo único y peculiar, asentado sobre su penetrante voz, y su temperamento. Era un huracán castizo que fue velada en el Tanatorio de San Isidro y será incinerada hoy en San Lorenzo de El Escorial.

Su verdadero nombre era Natividad Macho Álvarez […] Solo tenía 12 años cuando, sin autorización paterna, se presentó a un concurso en Radio Madrid; ganó cantando el fado Ropa blanca. A pesar de las reticencias familiares, siguió sus estudios en el Conservatorio, y con 15 años recién cumplidos entró como meritoria en el Teatro Español, donde haría papeles cortos, a veces de figuranta, cobrando dos pesetas diarias.

Pasó por la compañía de Enrique Rambal y a los 17 años interpretó su primera película: Currito de la Cruz. […]. A Currito de la Cruz seguirían otras películas como Oro y marfil y María Fernanda la jerezana. [...]

Se incorporó más tarde a “Los vieneses” de Artur Kaps y Franz Joham, con quienes realizó una gira europea y donde se consolidó como la magnífica intérprete de la canción española que ha sido siempre.

En 1957, Luis Escobar creó para ella el espectáculo Te espero en Eslava, todo un fenómeno en aquella época, y al que siguió Ven y ven al Eslava. Dos años más tarde, el 11 de abril de 1959, Nati Mistral se casó en la Abadía de Montserrat con el empresario catalán Joaquín Vila, e interrumpió durante un par de años su actividad artística. Rompió su silencio únicamente para participar en algún festival benéfico. En uno de ellos, el director granadino José Tamayo la escuchó recitar un poema lorquiano, Los mozos de Monleón –recitar fue una de sus grandes especialidades, y Lorca una pasión especial para la actriz–, y la contrató para interpretar a Mari-Gaila en el estreno de Divinas palabras, de Valle-Inclán. [...]

Aquel papel –que repetiría en 1986, veinticinco años después del primer montaje– supuso la definitiva consagración como actriz de Nati Mistral. En los años siguientes, destacó en comedias musicales como La Perrichola, La bella de Texas y El hombre de La Mancha, que interpretó también en Argentina y México. Estos dos países fueron para Nati Mistral su segunda casa; en Buenos Aires llegó a regentar, junto a Alberto Closas, el teatro Avenida.

No se bajó de los escenarios, viajando de la comedia al drama, del musical a la zarzuela, y combinándolo con sus conciertos en los que cantaba y recitaba poemas. Medea, Fortunata y Jacinta, Anillos para una dama; Isabel reina de corazones, La Chunga; Los padres terribles; Café cantante, La malquerida; La Celestina, La Dorotea, Inés desabrochada, La duda o Tras las huellas de Bette Davis son algunos de los títulos que protagonizó en escena, tanto en España como en Iberoamérica. A ello sumó numerosos discos y programas televisivos como cantante. [...] (Julio Bravo)