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Efemérides

Nuestras Natachas

Madrid, 6.2.1936
Nuestras Natachas
En febrero de 1936 se estrenaba en Madrid 'Nuestra Natacha' de Alejandro Casona

Seguimos, en la España de 2016, discutiendo acerca de la búsqueda de un modelo de Educación que resuelva muchas carencias de lo que somos como país. Seguimos, porque las discusiones llevan mucho tiempo abiertas. Por ejemplo, mencionaremos aquí dos producciones de una obra estrenadas hace ochenta y cincuenta años.

En febrero de 1936, era difícil encontrar en nuestro país opiniones mesuradas, del mismo modo que era difícil juzgar con mesura cualquier actitud o manifestación que implicase una determinada visión del mundo. Así, propuestas basadas en las reflexiones de Giner de los Ríos, de cuya muerte se cumplieron recientemente cien años – y de cuyo fruto más importante, la ILE, se celebran ahora los ciento cuarenta – eran vistas como peligrosas, revolucionarias, en aquellos días, por algunos sectores de aquella sociedad.
No era un día tranquilo el 6 de febrero de 1936 – diez días antes de las elecciones legislativas que darían un gran triunfo al Frente Popular, una coalición de socialistas, comunistas (estalinistas y trostkistas), nacionalistas gallegos y partidos moderados de centro-izquierda, liderada por Manuel Azaña-, fecha elegida para el estreno en el Teatro Victoria de Madrid (hoy, Reina Victoria) de la tercera obra de un joven autor que estaba conquistando los escenarios desde la obtención del premio Lope de Vega, pocos años antes. Alejandro Casona presentaba Nuestra Natacha.
Una época muy compleja, días en los que se hace difícilmente evitable ver en las obras cosas que no pretenden decir, o no hasta ese punto. El crítico Alberto Crespo dice que el trabajo comunal o la coeducación de sexos se abordan y se culminan triunfalmente en la obra. “Ideas rusonianas y utopías de filósofos comunistas quedan realizadas con toda felicidad en el curso de los tres actos de la comedia.” La crítica, dejando aparte el aspecto de “lucubración socialista” de Casona, aprecia y elogia su capacidad como dramaturgo y su calidad como poeta.
La obra se estrenó con éxito “triunfal”, en palabras de Jorge de la Cueva, por la calidad del texto, por el apoyo a sus ideas por parte de un sector del público y por el trabajo excelente de jóvenes actores que en esos años hicieron creaciones de capital importancia para nuestro teatro, como Pepita Díaz de Artigas, la que fuera la primera Novia en el estreno de Bodas de sangre de Federico García Lorca. Con ella, Manolo Collado, Adela Carboné, Concha Campos, Consuelo Sanz, Luisa Jerez, Enriqueta Broco, Pastora Peña, Julia Pacheco, Luis Manrique, Conchita Bautista, Manuel Díaz González, Ricardo Juste, Tomás Blanco, Roberto Banquells, Alfonso N. Candel, Pidal y “Luisito” Peña. El decorado y los figurines llevaron la firma de Fontanals. Al final del espectáculo, Alejandro Casona se dirigió al público con palabras de gratitud.
Ya conocemos la Historia: una guerra cruel de tres años y, en el caso de este autor, un exilio de más de dos décadas, con un regreso para morir en los años sesenta, lleno de éxitos en las múltiples reposiciones de las obras que ya habían triunfado en Argentina. No nos detenemos en ello porque se puede leer en varias notas de esta sección de Efemérides. Sí vale la pena aprovechar la coincidencia para detenernos en los cincuenta años de la recuperación en España de esta obra.
El 13 de enero de 1966 en el Teatro Reina Victoria de Madrid, el mismo lugar y casi treinta años exactos después, Armando Moreno producía y dirigía Nuestra Natacha para Nuria Espert, a quien acompañaban en el escenario Victoria Rodríguez, Ana María Custodio, María Victoria Kuper, Carmen Luján, María Jesús Hoyos, Maite Brik, Olga de Diego, Mari Carmen Gil, Argentina Cases, Marta Seyes, Angela Yolanda, María Lafuente, Ana María Casas; Pedro Osinaga, Agustín Povedano, Antonio Martínez, Antonio Iranzo, Carlos Baldó, Antonio Canal, Gerardo Malla, Francisco Merino, Rafael Castellanos , Martín Lezcano y Miguel Lamarca.
Curiosamente, en estos últimos años, en los que la cuestión de la Enseñanza sigue siendo motivo de preocupación y de polémica en nuestro país, no hemos encontrado ninguna nueva producción de esta obra inspirada, no cabe duda, en el pensamiento de don Francisco Giner de los Ríos.
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