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FIGURAS Entrevistas de teatro
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Gemma Cuervo. Barcelona, 1934. Actriz y empresaria teatral

Ilustración

Es una de las grandes damas de la escena española. Estudió Peritaje Mercantil y se formó en el Teatro Español Universitario de su ciudad natal.

Debutó como profesional, en 1956, con la obra Harvey, dirigida por Adolfo Marsillach. Después de conocer al que sería su marido, Fernando Guillén, la pareja decidió crear su propia compañía, estrenando arriesgados textos teatrales, como El malentendido, de Camus; Los secuestrados de Altona, de Sartre, o Todo en el jardín, de Albee.

Además de su larga trayectoria escénica –en la que destacan títulos como Los hijos de Kennedy, La herida del tiempo o La Celestina–, cuenta con una amplia carrera en televisión dentro de espacios míticos, como Estudio 1 e Historias para no dormir, o series recientes, como La que se avecina.

Entre los galardones que ha recibido, destacan el Premio Nacional de Teatro, el Ercilla, el Ondas, el de la Asociación Independiente del Teatro, así como la Medalla de Plata de la Comunidad de Madrid.

Fecha: 31 de mayo de 2018.

Lugar: Domicilio de Gemma Cuervo, en Madrid.

Duración: 37'18'' (extracto de una entrevista de una duración total de 1h 32’05’’).

Operador de cámara: Víctor Camargo.

Realización y edición de vídeo: Ana Lillo.

Entrevista realizada por: Rosa Alvares.

Créditos fotografías
Alfredo, Daniel Alonso, Chicho, Gyenes, Ana Lillo, Vicente Ibáñez, Manuel Martínez Muñoz, Miguel Raposo, Pablo Santana y Miguel Zavala.

Créditos vídeos
Unidad de grabaciones del CTE

Créditos música
Close to Mike jazz mix (ft. oldDog) by CiggiBurns (c) copyright 2014
Licensed under a Creative Commons Attribution Noncommercial.

Inspirational Acoustic & Orchestra-La Repeticion

Calm Peaceful Relaxed Jazz -EITAN EPSTEIN MUSIC

La valentía de comprometerse con el arte

Pertenece a una generación de intérpretes que quiso cambiar el mundo sin más armas que las palabras pronunciadas sobre un escenario. Y, en buena medida, Gemma Cuervo Ygartúa (Barcelona, 1934) lo ha logrado. Porque, a través de los numerosos textos que ha interpretado (muchos de ellos, con su propia compañía), contribuyó a que un país sumido en una larga dictadura vislumbrara la cultura como una ventana a la libertad. Perder a su padre brutalmente al inicio de la guerra civil marcó su vida para siempre. Por suerte, sus inquietudes artísticas –propiciadas por su madre y sus tías– también la acompañaron desde la infancia. “Yo nací con el veneno del teatro puesto”, confiesa con orgullo tras más de 60 años de carrera.

El Teatro Universitario se le cruzó en el camino cuando estudiaba Peritaje Mercantil en la Escuela de Comercio de Barcelona. Desde que debutara profesionalmente con Harvey, en 1959, dirigida por Adolfo Marsillach (cosechando unas críticas estupendas, por cierto), Gemma Cuervo no ha dejado de entrar y salir de personajes que, en la mayoría de las ocasiones, nada tienen que ver con ella. Como la Marilyn de Los hijos de Kennedy, dirigida por Ángel García Moreno (1977); la madre de Bodas de sangre, bajo la dirección de José Luis Gómez (1985); la solitaria mujer de Las damas del jueves, a las órdenes de Manuel Collado (1988); la que navega a la deriva en Orinoco (montaje en el que, en su reestreno en España, en 1987, también ejerció de directora), o la mismísima Celestina, conducida por Paco Serrano (2011).

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Hablar de Gemma Cuervo es hacerlo también de su marido, el actor Fernando Guillén. Desde que se conocieron en 1960, cuando coincidieron en un espectáculo de José Tamayo, formaron una de las parejas más admiradas de la cultura española. Su relación, presidida por la libertad y el respeto, dio a nuestro teatro algunos de los montajes más arriesgados de la dictadura: se necesitaba mucho valor para crear compañía propia y estrenar textos como El malentendido, de Albert Camus (1969); Todo en el jardín, de Edward Albee (1970), o Los secuestrados de Altona, de Jean-Paul Sartre (1972). En una época en la que el término “conciliación” no se había puesto de moda, ser empresarios facilitaba en parte la vida familiar, porque criar a tres niños teniendo que hacer dos funciones diarias eran palabras mayores. Con el ejemplo de los padres, no es extraño que dos de sus hijos –Fernando y Cayetana– siguieran sus pasos. “Ni deseaba que se dedicaran a esto ni dejaba de desearlo”, reconoció la actriz en una entrevista a AISGE. “Siempre respeté sus decisiones. Dos de ellos se dedicaron a esto [su hija mayor, Natalia, es abogada] y estoy orgullosa de ello. Nunca tuve miedo de que optaran por esta profesión. Un gran despacho con buenas alfombras no garantiza la felicidad”.

Su voz inconfundible, la elegancia de sus gestos y su personal manera de hacer suyos los personajes, son constantes en su carrera; también el compromiso con un oficio que no siempre ha sido dignificado por la sociedad. “Me gustaría que nuestra profesión tomara un cariz más serio. Que pudiera ser considerada como algo sólido, que fuera una auténtica carrera. Que se pidiera, por no decir exigir, que los que lleguen a ella tengan una fuerte preparación intelectual y la fueran incrementando”, llegó a manifestar, en 1967, al diario Informaciones. Dignificar el trabajo de los cómicos le llevó a apoyar la legendaria huelga de actores de 1975, una expresión de protesta con la que su marido no estuvo plenamente de acuerdo, aunque como empresario se pusiera del lado de sus compañeros.

Querida por la crítica y por el público, nuestra protagonista puede presumir de haber triunfado en todos los ámbitos de la interpretación. Porque a su reconocida carrera teatral, se suma una interesante trayectoria en televisión, medio en el que debutó en 1963, con una obra de los hermanos Álvarez Quintero (Don Juan de Mañara) en rigurosísimo directo. “No me puse nerviosa; de hecho, me sentía cómoda, miré a la cámara como si te mirara a ti”, nos confiesa. Al fin y al cabo, se trataba de dar lo mejor de sí misma arropada por personajes que preparaba con el mismo rigor que si fueran a subir a escena. Seguirían otros muchos programas míticos como Estudio 1 (inolvidable su trabajo en Las brujas de Salem o Historias para no dormir) y, más recientemente, series como La que se avecina. El cine también ha tenido su espacio en su vida, aunque ella sienta que no ha sido un amor recíproco. Con todo, puede presumir de haber dejado su impronta en películas de Ladislao Vajda, Pedro Lazaga, Jorge Grau, Fernando Trueba y del genial Fernando Fernán Gómez, con quien rodó en 1963 El mundo sigue: una auténtica obra maestra.

Para Gemma Cuervo, el mayor premio por su trabajo es haber podido crecer con él, haber dado cuerpo, voz y alma a tantas y tantas mujeres diferentes que, muchas veces, han sido silenciadas. Ella misma lo ha sentido en muchas ocasiones, pero como concluía en un artículo en La Opinión de Murcia, en 2012, “lo que pasa es que yo tengo mucho carácter y jamás me he dejado ningunear. Me he tenido que defender porque la sociedad machista en la que vivimos te utiliza, te mangonea. […] Yo me di cuenta desde que abrí los ojos de cómo estaba el tema para las mujeres y empecé a luchar desde muy jovencita”. Ese feminismo sigue siendo una de sus causas vitales, tal como demostró en el discurso de agradecimiento al recibir la Medalla de Plata de la Comunidad de Madrid en mayo de 2018. No cabe duda de que, a pesar del tiempo transcurrido desde que se subió por primera vez a escena con Los amores de don Perlimplín con Belisa en su jardín, Gemma Cuervo es y será eternamente joven.

Rosa Alvares

Ver más

La Orestiada (Teatro Español de Madrid, 1959)
http://teatro.es/catalogo-integrado/la-orestiada-601584-4

La dama del alba (Teatro Bellas Artes de Madrid, 1962)
http://teatro.es/catalogo-integrado/la-dama-del-alba-601603-4

Águila de blasón (Teatro María Guerrero de Madrid, 1966)
http://teatro.es/catalogo-integrado/aguila-de-blason-601651-4

Macbett (Teatro María Guerrero de Madrid, 1973)
http://teatro.es/estrenos-teatro/macbett-7801/documentos-on-line/fotografias

Julio César (Teatro María Guerrero de Madrid, 1976)
http://teatro.es/estrenos-teatro/julio-cesar-7723/documentos-on-line/fotografias

Siempre no es toda la vida (Teatro Beatriz de Madrid, 1979)
http://teatro.es/estrenos-teatro/siempre-no-es-toda-la-vida-10732/documentos-on-line/fotografias

Bodas de sangre (Teatro Cervantes de Almería, 1985)
http://teatro.es/estrenos-teatro/bodas-de-sangre-19232/documentos-on-line/videos

Tres idiotas españolas (Sala Fernando de Rojas del Círculo de Bellas Artes de Madrid, 1987)
http://teatro.es/estrenos-teatro/tres-idiotas-espa%C3%B1olas-1533/documentos-on-line/fotografias

Las damas del jueves (Teatro Imperial de Sevilla, 1988)
http://teatro.es/estrenos-teatro/las-damas-del-jueves-2427/documentos-on-line/fotografias

Algún día… trabajaremos juntas (Teatro Rojas de Toledo, 1996)
http://teatro.es/estrenos-teatro/algun-dia-trabajaremos-juntas-20771/documentos-on-line/fotografias

La Celestina (Teatro Salón Cervantes de Alcalá de Henares, 2011)

http://teatro.es/estrenos-teatro/la-celestina-50419/documentos-on-line/fotografias
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FIGURAS. Número 3, año 2018. Entrevistas de teatro. ISSN 2530-3244. NIPO 035160821

Editada por el Centro de Documentación Teatral. INAEM. Ministerio de Cultura y Deporte. Gobierno de España

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